1 de cada 3 mujeres no está a gusto con su pecho. Colaboración de David Lanzas con ZEN de el diario El Mundo

Pese al estigma social y a cierta desmesura en el aumento, hay mujeres que recuperan la identidad y la autoestima tras pasar por el quirófano

En primavera y verano las cirugí­as estéicas se incrementan un 30% con respecto a otras épocas porque las vacaciones facilitan el postoperatorio

“No me he operado el pecho para que me miren el escote y digan ‘qué tetas más grandes tiene’. Ha sido una decisión meditada y la he tomado para sentirme mejor conmigo misma”. Beatriz (29) confiesa ser una mujer nueva tras haberse sometido a una intervención de cirugía estética. Esta valenciana cuenta que en todo momento ha sido consciente del riesgo de meterse en un quirófano. Trató de informarse lo máximo posible, se entrevistó con varios cirujanos antes de decantarse por el que “sintió más feeling” y ella misma decidió el tamaño de sus implantes. “La moda era unas prótesis descomunales pero yo quería un busto natural. Ahora soy una mujer más segura y ya no siento vergüenza en la playa”.

La salud, define la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Por este motivo, los profesionales consultados por ZEN critican la banalización de la cirugí­a estética. “Es un tema lo suficientemente importante como para no juzgarlo de una manera frí­vola”, opina el doctor Javier Mato Ansorena, cirujano plástico con más de 1.000 prótesis implantadas en sus tres décadas de trayectoria. “He realizado numerosos estudios durante mi carrera y puedo concluir que al mes de la intervención las mujeres ya sienten el pecho como suyo. Además de su imagen cuando se miran al espejo, la mayoría mejoran su autoestima y las relaciones sexuales”.

Según el estudio Aumento de pecho: las españolas opinan, de la compañí­a farmacéutica Allerganuna de cada tres mujeres reconoce no sentirse a gusto con su pecho. El principal motivo es que tienen poco (39%) y casi la mitad (46%) afirma haberse sentido acomplejada por el tamañoo de su busto alguna vez. De hecho, una de cada 10 se plantea operarse para sentirse mejor.

La Sociedad Española de Cirugí­a Plástica, Reparadora y Estética (Secpre) sitúa la cirugía de mama encabezando el ranking de intervenciones estéticas más demandadas, con un 40,5% del total. “Tres de cada cuatro corresponde a un aumento o elevación” -datos del año 2014, último informe realizado, pues se actualizan cada cuatro años-.

En primavera y verano existe un repunte. El número de intervenciones se incrementa alrededor de un 30% en abril y mayo respecto a otras épocas del año. Los motivos, indica el Secpre, son “que, al llegar las vacaciones, haya concluido adecuadamente el postoperatorio y que a éste no le afecte la mayor exposición al sol”.

Cómo detectar un buen profesional

La secretaria general de esta organización, Ana Jiménez, indica que la principal referencia de un profesional es su acreditación como Especialista en Cirugí­a Plástica, Estética y Reparadora, el único tí­tulo oficial de especialidad que lleva “estética” en su denominación. “Esto nos garantiza su adecuada formación oficial, con tí­tulo reconocido por el Ministerio de Sanidad”.

En cuanto al centro, la profesional recomienda que la operación sea “siempre” -y enfatiza en esta palabra- en hospitales y/o clí­nicas grandes, que además de quirófano y habitaciones tengan UVI para cualquier eventualidad que pudiera suceder. “Es el aval para que, si surge alguna complicación, se pueda solucionar”. El doctor Jesús Benito Ruiz, director de Antiaging Group Barcelona y vicepresidente de la Secpre, añade: “La decisión ha de ser individual y no basada en recomendaciones o influencias de terceros. Lo fundamental es que el cirujano plástico haga una buena indicación, es decir, el implante adecuado al paciente, y también la sincroní­a entre la expectativa y el resultado final”.

Tamara (28) entró al quirófano sin saber la talla con la que iba a salir. “Dudaba entre una más o una menos”. Ahora reconoce usar menos escote que antes. “Yo no tení­a un complejo de morirme, es más, cuando consulté con distintos cirujanos muchos me decían que tení­a el pecho muy bonito y por qué me operaba. Pero tení­a claro que quería mejorar y, si no lo habí­a hecho antes, era por la opinión de mis padres”. Dice estar encantada con el resultado y lo volvería a hacer, sin embargo, piensa que quizá se pasó. “Me vendieron que era una operación sencilla, de dos horas, y que la mayoría de chicas se arrepentían de haberse quedado cortas”.

¿Por qué entrar en quirófano voluntariamente?

“Detrás de ésta y de otras operaciones de estética hay un problema de autoestima. En estos casos la mujer intentará paliar su inseguridad (problema interno) con una intervención quirúrgica (solución externa). Lo que suele ocurrir es que una vez se habitúa vuelve la sensación de inseguridad, ya que el problema real no es una cuestión de talla”, asevera David Lanzas, psicólogo de Ãlava Reyes, que explica el impulso de una mujer a aumentarse el busto por diferentes causas. “Una cierta sensación de frustración” con esta parte de su cuerpo por un pecho poco desarrollado serí­a una de las principales. Pero hay más.

“Después de una ruptura amorosa hay personas que intentan resurgir a través de un cambio estético. En pequeñas dosis, como un corte o cambio del color de pelo, es sano, ya que ayuda a marcar que empiezas de nuevo. Cuando esa transformación implica una cirugí­a estamos ante algo desproporcionado, ya que el dolor por una pérdida es pasajero y los resultados de una intervención quirúrgica no”. También alude a la presión social. “Por una cuestión de aprendizaje, el perfeccionismo puede estar detrás de un implante de pecho“.

El mayor impacto se da a nivel de identidad y de autoestima, prosigue el profesional. “Si una pareja te exige retoques estéticos como requisito para estar contigo, quizás lo que menos haya que cambiar sea el pecho”, zanja el psicólogo. El citado estudio de Allergan recoge que dos de cada 10 mujeres se operarán por esta razón. Los prejuicios sociales son otro aspecto analizado. El 23% de las mujeres reconoce haber criticado a quien decide aumentarse el pecho.

“Antes se operaban más jóvenes, a partir de los 18. Ahora a todas las edades, si bien es más común entre los 23 y 26 por mamas pequeñas y entre 35 y 45 para corregir atrofias tras ser madre“, revela Antonio Tapia, uno de los cirujanos plásticos más reconocidos de España, que en su largo camino profesional ha notado un avance inmenso en las prótesis mamarias. “Nunca puedes asegurarlo al 100%, pero cada vez son más seguras. Casos alarmantes como los del fabricante francés Poly Implant Prothé se (PIP) es difícil que vuelvan a darse porque el gel actual está encapsulado. Pero sí­ existe una guerra de piratas en la que todo vale para competir”. Aconseja no dejarse llevar sólo por el precio: “Por debajo de 5.000 o 6.000 euros, dudaría de la calidad”.

María del Pilar (47) decidió pasar por el quirófano tras tener su segunda hija. “Me quedé embarazada del primero a los 15 años, el pecho me creció demasiado y, cuando pasaron unos meses, se quedó totalmente vací­o, con mucho pellejo”. Al iniciar otra relación le avergonzaba mostrar su cuerpo en la intimidad. “Parecí­a el busto de una anciana de 90 años”. Hace ya mucho tiempo que se operó, pero mantiene una vigilancia constante de las prótesis. “No es todo de color rosa. Pasó un dolor tremendo y estuve una semana dependiendo de otra persona porque no podí­a levantar los brazos. Ahora no puedo dormir boca abajo y algunos ejercicios ni los puedo hacer porque me molesta, pero aún así­ me cambió la vida”.

La dura realidad del cáncer

La doctora Isabel de Benito ha detectado casos de cáncer de mama entre mujeres muy jóvenes que querí­an aumentarse el busto. “Pese a la enorme tristeza con la que han salido de mi consulta, gracias a esta mamografía han descubierto la enfermedad a tiempo”.

Marí­a del Socorro (57) superó un cáncer y decidió voluntariamente extirparse el otro pecho para evitar riesgos. “Estás hundida, te quedas con un hoyo y cuando la oncóloga te pone el ejemplo de Luz Casal y te plantea la reconstrucción hasta te da miedo”. En estos casos la Seguridad Social financia la intervención. “Lo más doloroso fue el expansor que me pusieron para que la piel radiada se fuera estirando. Mis implantes son anatómicos, más naturales que los redondos. Te tatúan el pezón siguiendo el tuyo como modelo”.

Esta paciente optó por la silicona en lugar del colágeno, la extracción de su propia piel para el implante. “El problema es que te pueden quedar bultos y eso a las mujeres que hemos pasado por una experiencia así­ nos obsesiona”. No ha recuperado su talla original pero se encuentra mejor que cuando llevaba una bolsa de silicona en el sujetador. “Pesaba muchísimo y no te podí­as bañar en la playa. No queda tan bonito como cuando te operas por estética, pero por lo menos tienes tu pecho“.

* Los apellidos de las pacientes que han colaborado en este reportaje se han omitido por respeto a su privacidad.

Tipos de implantes

TIPOS Y COLOCACIÓN

Los redondos tienden a aumentar la plenitud completa. Los anatómicos -en forma de pera y con tres dimensiones- se han diseñado para reflejar el perfil de una mama natural. Pueden colocarse bajo el músculo pectoral o sobre el músculo y bajo la glándula, en función del grosor del tejido mamario.

INCISIONES

Existen tres posibles puntos: periareolar -borde de la areola-, axilar o inframamario  -en el pliegue bajo la mama-.

PREGUNTAS

Algunos de los miedos más frecuentes son los cambios de las prótesis pasados los años, la posibilidad de dar el pecho a los hijos o los dolores postoperatorios. Irene (37) se quedó embarazada al mes de la intervención y dio el pecho a su bebé sin problema aunque no se lo recomendaban. “Simplemente, ocurrió así­ y no tuve ningún problema”. El cirujano Antonio Tapia afirma que la revisión de una prótesis debería ser de por vida. “El material ya es tan seguro que no es necesaria su renovación cada 10 años, como se pensaba”. Recomienda un má­ximo de 10 días de baja tras la operación y moderar el ejercicio: “El mes después de la operación sólo de cintura para abajo, actividades como la bicicleta estática”.

*Fuente de la infografía: Allergan

 

FUENTE DEL ARTÍCULO: revista ZEN

Silvia Álava en Jueves en Familia en la Dirección General de la Familia y el Menor de Madrid: jueves 27 a las 18h

El Director General de la Familia y el Menor, Alberto San Juan Llorente, tiene el placer de invitarle a la charla “Los niños y las nuevas tecnologí­as. Resolviendo dudas sobre su uso”, impartida por la psicóloga Silvia Álava Sordo, Directora del Área Infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, especialista en Psicología Clí­nica y Educativa y Psicoterapia, y autora de los libros “Queremos Hijos Felices, Lo que nunca nos enseñaron”, y “Queremos que crezcan felices”.

Jueves en familia - Silvia Álava

Estamos ante una nueva generación de niños que son “nativos tecnológicos”. Desde que nacen tienen acceso a móviles inteligentes, tabletas y ordenadores, ven a sus padres trabajar y divertirse con ellos, y están acostumbrados a utilizarlos desde bien pequeños. Pero, ¿sabemos los padres cómo debemos actuar ante esta nueva forma de ocio?, ¿Conocemos los efectos que pueden llegar a tener en el desarrollo de nuestros hijos?  En esta charla resolveremos dudas de cómo gestionar las nuevas tecnologías, las edades apropiadas de uso, y qué pautas seguir al respecto.

FECHA: 27 de abril de 2017, de 18.00-19.30

LUGAR: Dirección General de la Familia y el Menor

C/Gran vía 14, planta baja

Entrada gratuita. Aforo limitado.

Se ruega confirmación en el correo dgfm@madrid.org

Nuevo curso online: Consigue que tus hijos sean felices, seguros y autónomos. Ahora con un 10% de descuento

En el presente curso, seis psicólogos del centro de Psicología Álava Reyes y de la Fundación María Jesús Álava Reyes mostramos las claves para conseguir que nuestros hijos sean autónomos, felices, y seguros. De forma práctica aprenderemos las claves del éxito en la convivencia familiar con ejemplos prácticos sobre cómo gestionar las principales y típicas disputas que se dan en casa en relación a las quejas, protestas, frustraciones, retos y desobediencias de nuestros hijos e hijas. Además, aprenderemos a manejar los problemas de conducta con soltura, observándolos, clasificándolos y convirtiéndolos en comportamientos adecuados y normalizados; qué alternativas existen al castigo, cómo lidiar con los celos entre hermanos…

Aprovecha la ocasión ahora tienes un 10% de descuento sobre el precio del curso con el código ALAVA10

Comprar por 90€Se ha dedicado un apartado a la gestión emocional tanto de los padres, con estrategias dirigidas a no perder la calma, ni los nervios, para educar sin ira, sin gritos, de forma positiva, como de los niños, con ejercicios prácticos sobre cómo hacer tomar conciencia a nuestros hijos de las emociones, el autocontrol, las relaciones sociales, la autoeficacia y motivación, autoestima y empatía, entre otros. Nos muestran como reprimir los sentimientos negativos de nuestros hijos no es el camino para lograr respuestas ajustadas y que les hagan sentirse bien con ellos mismos. También veremos cómo enseñarles a comprender ese sentimiento y canalizar adecuadamente sus frustraciones.

Sin olvidarnos cuestiones del día a día sobre cómo favorecer la correcta autonomía de los niños, cómo y cuándo responder a sus preguntas sobre el sexo y qué contarles según su edad, y algunas estrategias para gestionar mejor su tiempo de estudio y cómo obtener el máximo provecho de sus horas de estudio para mejorar su rendimiento y sus resultados académicos.

Con este curso se pretende favorecer una autoestima positiva y saludable en nuestros hijos, para así potenciar su desarrollo personal, social, familiar y académico. También a dotarles de habilidades básicas que les ayudarán en su día a día y sobre todo en su futuro, cómo enseñarles a mantener conversaciones con los demás, a saber decir “no” y decir lo que se quiere sin sentirse mal ni herir los sentimientos de los demás, así como a solucionar problemas con el grupo de referencia con el objetivo de que tengan experiencias sociales más positivas. En definitiva, aprenderemos cómo desarrollar recursos y estrategias que serán necesarias para nuestros hijos en el futuro. Enseñarles a esforzarse para conseguir sus objetivos, a esperar por las recompensas y ser conscientes de que de los pequeños fracasos también se aprende.

OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:

  • Aprende a manejar los problemas de conducta con soltura
  • Identifica y actúa ante el bajo estado de ánimo de los hijos para que vuelvan a sonreír
  • Descubre cómo enseñar a aprender a mantener conversaciones con los demás a los niños
  • Desarrolla recursos y estrategias que serán necesarias para los hijos en el futuro
  • Favorece una autoestima positiva y saludable en los hijos
  • Enseña y guíales para que puedan aprender a comer y a dormir bien y solos

ACERCA DE NOSOTROS: Centro de Psicología Álava Reyes

Equipo multidisciplinar en Madrid de Psicólogos

Uno de los Centros de Psicología más grandes de España, formado por un equipo multidisciplinar de Psicólogos donde se trabaja con un amplio abanico de rangos de edad (niños, adolescentes, jóvenes y adultos) y tipos de terapia.

Los más de 30 años de contrastada experiencia en diferentes campos profesionales, nos aportan gran seguridad y eficacia en los planteamientos de terapias y ayudas psicológicas.

El presente curso será impartido por seis psicólogos de dicho centro:

  • Silvia Álava, coordinadora del curso, directora del área infantil, colaboradora habitual de medios de comunicación y autora de los libros “Queremos Hijos Felices” y Queremos que crezcan felices”.
  • Ángel Peralbo, director del área de adolescentes, colaborador habitual de medios de comunicación y autor de los libros “El adolescente indomable”, “Educar sin ira” y “De niñas a malotas”.
  • Aroa Caminero, forma parte del área infantil del centro. Es experta en psicología educativa, neuropsicología e inteligencias múltiples.
  • Margarita Montes, es colaboradora habitual de los medios y experta del área infanto-juvenil del centro, especialista en intervención en crisis y superación del trauma.
  • Lucía Boto, experta en el área infanto-juvenil, especialista en técnicas proyectivas y profesora de la UNIR.
  • Sara Rios, experta en el área infanto-juvenil y trastornos de conducta en la infancia.

Pincha en la siguiente imagen para empezar a disfrutar de este curso. Además con el código ALAVA10 tienes un 10% de descuento adicional:

Consigue que tus hijos sean felices

Convertimos el “Blue Monday”, el lunes más triste del año, en un día feliz. Colaboración con Agencia EFE

El “Blue Monday”, este año el lunes 16 de enero, está considerado el día más triste del año por una fórmula matemática donde se incluyen tres factores: el clima, la cuesta de enero y el abandono de nuestros propósitos de año nuevo. En EFEsalud queremos acabar con la tristeza y dar paso a la felicidad. ¿Cómo combatir la tristeza?, ¿Cuáles son las claves para alcanzar la felicidad?, ¿Cómo hacer mis metas realidad? y ¿Cómo mantenerme feliz?

Si pensamos en los tres agentes involucrados en esta fórmula, sí que nos suelen afectar normalmente porque no sentimos lo mismo cuando hace sol que cuando llueve; el buen tiempo hace que nos apetezca salir más a la calle.

Disfrutemos del clima, sea cual sea. EFE/Miguel Angel Molina

En el caso de los propósitos, sí que es verdad que los arrancamos con mucha energía y poco a poco se van diluyendo pero…¡Sólo estamos en la tercera semana del mes, así que paciencia!; y en tercer lugar, la cuesta de enero es normal porque venimos de las Navidades donde hay muchos gastos, pero tranquilos que ya queda poco para cobrar.

EFEsalud ha hablado con tres psicólogas para tratar este tema, queremos darle la vuelta a la tortilla y convertirlo en un día feliz, o aunque sea, en un día donde no os sintáis tristes con todas estas recomendaciones.

Circunstancias externas

Silvia Álava, psicóloga de la Clínica Álava Reyes, garantiza que estos factores no nos tienen por qué afectar porque “las variables de la felicidad están siempre en uno mismo y en la forma de interpretar la vida”.

“Los últimos estudios dicen que las circunstancias externas sólo tienen un 10% de peso en nuestra felicidad. Y un porcentaje importante, un 40%, depende de mi actividad emocional y de las cosas que yo haga para estar feliz”, cuenta la experta.

No tenemos que pensar que porque sea “Blue Monday” y exista una fórmula matemática, realmente será el día más triste del año porque siempre va a depender “de cómo cada uno interprete la realidad”.

¡A por él LUNES!

Además de todos esos factores, es Lunes y  es una excusa más para ser un “mal día” porque es el inicio de la semana de trabajo.

Sonríe. EFE/Narendra Shrestha

Depende de “cómo te tomes las cosas”, si eres una persona negativa que piensa: “qué mal, otra semana por delante, ya se ha acabado lo bueno”, evidentemente se te hará un día muy complicado.

Silvia Álava recomienda no ser ni negativos, ni positivos, sino que seamos neutros: “Lánzate mensajes objetivos como es lunes y tengo que trabajar y así no tendrás ansiedad ni tristeza. Debemos decirnos que aunque sea lunes, no quiere decir que sea un mal día o que vaya a ser peor que otros”.

Controlar la ansiedad

La ansiedad se puede controlar con 2 pasos; según la experta debemos ser capaces de:

  1. Saber qué pensamientos son los que han generado esa tristeza o ansiedad.
  2. Hacer unos “procesos de recovery” para recargar las pilas. “Cada persona tiene que ver qué le hace sentir mejor: hacer deporte, llamar a los amigos, disfrutar de mi hijo/a, hacer meditación personal, etc”, explica la psicóloga.

“La cuestión es buscar pequeños momentos en el día para que nos retroalimentemos en positivo y que nos sirva para buscar fuerzas y energías”, detalla Silvia Álava.

Cómo alcanzar la felicidad

Se han estudiado bastante cosas que son precursoras de la felicidad pero “no hay una clave para conseguirla, porque cada uno tiene su propia llave de la felicidad”, explica la psicóloga Silvia Álava.

Una mujer corre por un parque. EFE/Franck Robichon

Hay cosas que nos hacen sentir mejor y más felices como:

  • Ser agradecido: cuando una persona hace algo por ti y lo agradeces de verdad, te hace sentir mejor.
  •  Hacer cosas por los demás: cuando hacemos cosas por los demás, nos sentimos más felices.
  • Practicar deporte: nos ayuda a segregar endorfinas para sentirnos más felices.
  • Respetar los hábitos de sueño y de vida sana: dormir y comer bien son básicos para la salud y para la felicidad.

Metas claras

Judit March, psicóloga de la clínica JM Psicologia y experta de Doctoralia, asegura que debemos diferenciar entre propósitos y metas. “Los propósitos son conceptos ambiguos y difusos, nos ayudan más a progresar las metas u objetivos claros y concretos”.

Da una serie de pautas, para que hagamos de esas metas una realidad:

  • Deben ser metas factibles,  por las que podamos luchar por ellas.
  • Deben ser específicas porque si son difusas, las terminaremos desechando. “Por ejemplo, si uno se propone ir al gimnasio es importante concretar bien los días en los que se irá a entrenar”.
  • No se debe perder de vista la realidad y asegurarnos de que existen probabilidades de que nuestros objetivos se cumplan.
  • Debemos ponernos una fecha límite para saber bien qué plazo tendremos para conseguirlos y favorecer la motivación.
  • Nuestros objetivos han de ser evaluables para controlar si los estamos cumpliendo de verdad o si necesitamos cambiar de estrategia para lograrlos.

Motivación, a fondo

La motivación no debe faltar a la hora de alcanzar nuestras metas, March asegura que existen tres grandes “saboteadores” de nuestra motivación que nos alejan de nuestros objetivos:

EPA/MAST IRHAM

  1. La hiperexigencia: “las personas demasiado exigentes consigo mismas, se sabotean solas si no hacen todo perfectamente bien. Hay que darse el permiso a fallar un día en la meta, pero nunca dos. Cuando estés agotado, descansa y después vuelve a abordar el tema con perspectiva”, aconseja la psicóloga.
  2. El miedo: es normal experimentar inquietud cuando nos disponemos a conseguir algo que se encuentra fuera de nuestra zona de confort, pero debemos superarlo.
  3. La procrastinación: consiste en ir retrasando las tareas necesarias para llegar a nuestro objetivo, y es la culpable de que año tras año repitamos los mismos propósitos en nuestra lista. Una buena estrategia es empezar con la parte más sencilla de la tarea hasta finalizarla.

Alejar los pensamientos negativos

Lecina Fernández, psicóloga clínica y directora del Laboratorio de Ilusión, explica que “la tristeza es lo que más se aleja de la ilusión y que aunque estemos tristes, algo tan simple como buscarla será importante para que combatirla.

EFE/SÓLO USO EDITORIAL

Afirma que podemos alejar los pensamientos negativos “con otros que nos enfoquen hacia nuestro horizonte y nos ayuden a saltar los obstáculos” a través  de la construcción y vivencias de ilusiones.

Para estar en un estado de bienestar emocional estable en el tiempo, Lecina Fernández, insiste en que la clave reside en “mantener viva la ilusión”.

¿Su receta? Dedicarnos “un minuto de ilusión cada día, para pensar, estimular y recuperar nuestro interior”.

“La Vida es demasiado importante como para tomársela en serio” (Oscar Wilde) Por Gema Valenzuela

Deseo invitarte a realizar un ejercicio conmigo. Siéntate cómodamente y sigue leyendo. Inspira profundamente…

felicidad

Recuerda aquella canción que siempre que la escuchas te saca una sonrisa. Aquella que te transporta a ese viaje tan especial que hiciste hace unos años pero puedes recordar como si fuera ayer. Aquella que por un momento, saca lo mejor de ti. La que te hace olvidar lo que desafinas y mete tu vergüenza en un cajón.

Mejor que recordar, ponte a escucharla.

¿Qué ha ocurrido dentro de ti? ¿Cómo te encuentras?

El objetivo de este sencillo ejercicio consiste en hacerte sentir mejor por un instante. Claro que te sigue agobiando lo que te agobia, preocupando lo que te preocupa y dándote miedo lo que te da miedo. Pero por un momento todo eso se ha hecho más pequeño porque han aparecido emociones agradables dentro de ti.

Durante muchos años la Psicología se ha centrado en el estudio de otro tipo de emociones tales como la tristeza, la rabia o la culpa. Esto es lógico teniendo en cuenta el sufrimiento que pueden generar.

Pero, ¿cuál es la importancia de las emociones positivas y su estudio dentro de la Psicología? ¿Qué nos aporta este conocimiento? ¿Podrían estas emociones ejercer un impacto importante sobre nuestra salud física?

La Psicología Positiva, definida como: “El estudio científico del funcionamiento humano óptimo” (Ken Sheldon, Barbara Frederickson, Kevin Rathunde, Mike Csikszentmihalyi, Jon Haidt, 1999) puede responder a estas y otras preguntas relacionadas con el bienestar del ser humano.

Una de las emociones más estudiadas dentro de esta corriente es el sentido del humor. Para Martin Seligman, gran investigador y divulgador de la Psicología Positiva, es una de las fortalezas del ser humano. Sin duda, esta capacidad y la risa como su máxima expresión, es una de las experiencias más placenteras para el ser humano.

¿Sabías que, además, tiene efectos directos sobre nuestra salud?

El Doctor Lee Berk, profesor de patología en la Universidad de Loma Linda, en California, realizó una serie de estudios que incluían el análisis de muestras de sangre en sujetos antes y después de visionar vídeos cómicos y los compararon con las de un grupo que no los visionó. Berk descubrió importantes reducciones en las concentraciones de hormonas de la tensión y un incremento en la respuesta inmune de quienes vieron los videos. Otros efectos del humor sobre nuestra salud son:

  • La risa disminuye el estrés y la ansiedad.
  • El sentido del humor fomenta el buen ánimo que ayuda a sobrellevar una enfermedad.
  • Previene algunas enfermedades mentales como la Depresión.
  • El sentido del humor contribuye a tener una percepción menor de dolor subjetivo.
  • Es potenciador de otras emociones positivas.
  • Fomenta las relaciones sociales positivas, nos acerca a otras personas y nos hace parecer más atractivos.

  ¡Recuerda!: El mejor propósito para el 2017 puede ser aumentar tu sentido del humor. Rodéate de gente que te haga reír y hazlo también de ti mismo de vez en cuando. Nunca mejor dicho podemos decir que la risa es “la mejor medicina”.

Gema ValenzuelaSi quieres realizar alguna consulta, o crees que necesitas mejorar tu estado de ánimo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Gema Valenzuela

Psicóloga Sanitaria

LinkedIn

Fundación María Jesús Álava Reyes

91 083 77 81 91 083 77 81

La Herida que Sana. Por David Lanzas

Hoy vamos a hablar de heridas. Seguramente te hayas caído un par de veces antes de montar en bicicleta con soltura y, puede que no lo recuerdes, pero tus manos se han desollado más veces de lo que te gustaría admitir. Yo, por ejemplo, tengo una cicatriz en la rodilla que me recuerda que no es buena idea tirarme de cabeza en el tobogán del parque. Evidentemente ya no tengo edad de subirme al tobogán, pero si lo volviera a hacer (no lo descarto), mi cicatriz, mi querida cicatriz, estaría ahí para decirme, con su silencio, cómo caer con los pies en el suelo.
Es curioso como las heridas forman parte de nuestra historia, la herida del dedo que te recuerda que el ajo se corta con un cuchillo más pequeño, la de la barbilla que te dice que ya es hora de cambiar la cuchilla de afeitar, el chichón que te grita “levanta la cabeza del móvil y esquiva esa farola” o la cicatriz de apendicitis que te llevó a estudiar medicina. Son muchas las heridas, cicatrices, contusiones y brechas que componen nuestra historia y todas ellas tienen dos cosas en común: Duelen y nos enseñan algo.

el-mundo-es-de-los-valiente David Lanzas

La mayoría de pacientes acuden a consulta deprimidos o ansiosos, sintiéndose poco válidos, perdidos y con una amalgama de emociones que en ocasiones les supera. Son muchos los que temen caerse y sangrar. Convencidos de que lo más sensato es permanecer en un entorno seguro, acuden en busca de lo que ellos describen como “aumentar la autoestima”. Quizás, al principio, les cueste entender que para crecer primero hay que tolerar el fracaso y que esto es muy difícil si hemos construido una red de seguridad que nos protege de cualquier frustración. ¿El resultado? Personas profundamente inseguras.
Vivimos rodeados de mensajes que nos dicen que tenemos que triunfar en todo, estar contentos y que si algo malo sucede será insoportable. Casi sin darnos cuenta, vivimos con miedo a caernos. Fruto de este miedo nos cuesta iniciar proyectos nuevos, intentar cosas que en su día fallaron o perdonar a personas que nos hicieron daño. “No te muevas, no corras riesgos, puedes caerte y te dolerá” Así, día tras día, somos presa del miedo, miedo a fallar, a perder, a amar, en definitiva, miedo a vivir.

Esta dificultad para permitirnos caernos y lastimarnos nos deja paralizados, sin asumir riesgos y a la espera de que las cosas buenas vengan por si solas, dejamos la vida al azar y, gobernados por la ansiedad, nos perdemos una gran cantidad de aprendizajes (y heridas) que nos harían más fuertes. El hueso se convierte en cristal.

Aquí tienes 5 situaciones típicas en las que el miedo a herirnos suele estar a la base.

  • Tras una ruptura amorosa, consideras que la búsqueda de una nueva pareja solo traerá dolor.
  • Dejas escapar oportunidades en las que el éxito no está asegurado.
  • Evitas cualquier situación en la que no te consideres del todo competente.
  • No expresas tu opinión en público.
  • Te cuesta tomar decisiones y las pospones constantemente.

Si te has sentido identificado en alguna de estas situaciones quizás vaya siendo hora de romper esa red de seguridad y exponerte a la frustración, tu autoestima te lo agradecerá. Como en tantas otras áreas de la vida, la recompensa raramente llega sin esfuerzo. Si sudas en el gimnasio para mantenerte en forma, ¿Por qué con la autoestima iba a ser diferente?

Salta, toma la siguiente oportunidad y si te caes, no te preocupes, acabaras levantándote.
El dolor es momentáneo, la herida cicatrizará y el próximo salto será más alto.
Adelante, el mundo es de los valientes.

david-lanzasDavid Lanzas Fernández-Martos

Psicólogo Sanitario

LinkedIn

dlanzas@fundacionalavareyes.com

Fundación María Jesús Álava Reyes: 91 083 77 81