El Duelo, ese proceso por el que todos pasamos en algún momento de la vida pero que nunca tenemos del todo claro. Por David Lanzas

Querido lector, hoy vamos a hablar del Duelo, ese proceso por el que todos pasamos en algún momento de la vida pero que a veces, por poca información o por exceso de ella (es un tema bastante mitificado en series y películas), no tenemos del todo claro.

duelo

¿Qué me está pasando?

El duelo es una respuesta normal y saludable a una pérdida. Es un proceso que describe las emociones que sientes cuando pierdes a alguien o algo importante para ti. A lo largo de la vida son muchas las situaciones que pueden desencadenar el inicio de un duelo, incluidas los siguientes:

  • La muerte de un ser querido, incluidas las mascotas.
  • El divorcio o cambios en las relaciones, incluidas las amistades.
  • Cambios en su salud o en la salud de un ser querido.
  • Pérdida de un trabajo o cambios en la estabilidad económica.
  • Cambios en la forma de vida, como los que ocurren durante la jubilación o cuando te mudas a un lugar nuevo.

¿Cuáles son las etapas del duelo?

Para lograr elaborar el duelo la mayoría de las personas tienen que atravesar 5 etapas. Dichas etapas fueron descritas por Elisabeth Kübler-Ross, una psiquiatra que identificó las distintas fases por las que pasaban las personas a las que se les había diagnosticado una enfermedad terminal. Actualmente sabemos que estas etapas son comunes para todos los procesos de duelo:

Negación: Esto no está sucediendo. No a mí”. La negación un mecanismo de defensa que las personas utilizamos para protegernos del shock emocional que nos produce una noticia o situación muy dolorosa, dándonos tiempo para ir asimilando nuestra nueva situación sin derrumbarnos en ese mismo instante.

Ira: “¿Por qué está sucediendo? ¿Quién tiene la culpa?”. Cuando somos conscientes de lo que ha ocurrido y del daño que esto nos hace necesitamos encontrar un “culpable”, alguien con quien poder descargar nuestra ira y responsabilizar de todos los acontecimientos. Esto es necesario para que podamos seguir manteniendo la ilusión de que el mundo es un lugar justo . Al culpabilizar a alguien o a algo entendemos que lo que ha ocurrido es consecuencia directa de una acción concreta, haciéndonos sentir mas seguros ya que de lo contrario nos encontraríamos indefensos al ver que cualquier cosa puede ocurrirnos de manera impredecible.

Negociación: Haré un cambio en mi vida solo si con ello puedo lograr que esto no me suceda”. Intentamos por todos los medios cambiar lo ocurrido, negociando con el médico, el jefe, o con Dios para revertir la situación. Esta etapa suele ser la antesala de la depresión ya que cuando gastamos nuestras energías y, tras negociar, vemos que lo que ocurre escapa a nuestro control nos venimos abajo.

Depresión: Ya no me importa”. Atrás quedan todos los intentos por buscar a un responsable o por intentar invertir lo ocurrido, nos quedamos sin fuerzas y nos abandonamos. Dejamos de hacer aquello que antes nos gustaba, perdemos motivaciones y rompemos a llorar. Por muy dramática que parezca esta etapa es del todo necesaria para sanar el dolor ya que si no nos permitimos sentir y expresar tristeza por la perdida, el dolor se quedará dentro y el duelo se puede cronificar. Es importante ir dejando salir todo ese sufrimiento que hasta ahora hemos intentado evitar encarar con las anteriores etapas.

Aceptación: Estoy en paz con lo que está sucediendo”. La aceptación es la calma tras la tempestad, viene cuando ya hemos logrado expresar todo ese cúmulo de emociones y hemos encontrado un sitio para reubicar a esa persona o situación en nuestra historia de vida para poder seguir adelante.

Todos estas etapas y los sentimientos que provocan son normales. Sin embargo, no todas las personas que están atravesando un duelo experimentan todas estas emociones. Y no todas las personas experimentan estas emociones en el mismo orden. También es común volver a pasar por alguna de estas etapas más de una vez. El duelo puede incluir muchas otras emociones e, incluso, síntomas físicos como insomnio, problemas intestinales, etc.

¿Qué síntomas concretos puedo tener en un duelo?

La variabilidad de la sintomatología es grande ya que depende de muchos factores como el tipo de perdida (no es lo mismo perder un trabajo que un familiar), las circunstancias de dicha perdida (una muerte esperada tras un cáncer frente a un accidente de coche), la red de apoyo social (manejar un despido con amigos y familia frente a hacerlo solo), la edad (perder a tu madre cuando tienes 5 años frente a perderla cuando tienes 55), etc.

Los más comunes son los siguientes:

grafico1

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No hay una forma “adecuada” de hacer el duelo. Cada persona es diferente. Tomate un tiempo para experimentar tu pérdida a tu manera, pero recuerde cuidarte:

  • Habla de cómo te siente con otras personas.
  • Intenta mantenerte al día con tus tareas diarias, así no te sentirás abrumado.
  • Duerme bastante, sigue una dieta bien equilibrada y haz ejercicio regularmente.
  • Evita el alcohol. El alcohol puede hacerte sentir más deprimido.
  • Vuelve a tu rutina normal tan pronto como puedas.
  • Evita tomar decisiones importantes de inmediato.
  • Permítete llorar, sentirte aturdido, enfadarte o sentirte del modo en que te sientas.
  • Pide ayuda si la necesitas.

¿Cuánto dura el duelo?

Nuevamente la duración varía de un caso a otro pero probablemente comenzaras a sentirte mejor dentro de las 6 – 8 semanas. El proceso completo puede durar entre 6 meses y 4 años. Si sientes que tienes problemas para manejar tus emociones, pide ayuda.

¿Cómo distingo la diferencia entre el duelo normal y la depresión?

Los síntomas del duelo y los síntomas de la depresión son bastante similares. Si bien es normal sentirse triste después de una pérdida, los sentimientos asociados con el duelo deberían ser temporales. Si no comienzas a sentirte mejor con el transcurso del tiempo, si tus sentimientos comienzan a perturbar tu vida diaria o si está comenzando a pensar en hacerte daño o en hacer daño a otras personas, habla con un especialista. Estos pueden ser signos de depresión. El psicólogo puede ayudarte a tratar la depresión, de manera que puedas comenzar a sentirse mejor.

¿Cómo sé que estoy elaborando bien mi duelo?

Es posible que comiences a sentirte mejor poco a poco. Por ejemplo, que te resulte un poco más fácil levantarte por la mañana o quizás tengas pequeñas ráfagas de energía. Este es el momento en el que comienzas a organizar tu vida reubicando tu pérdida. Durante un tiempo, es posible que sientas que estas atravesando una serie de altibajos, encontrándote mejor un día, pero peor al día siguiente. Esto es normal.

A la larga, comenzaras a reinvertir en otras relaciones y actividades. No te preocupes si esto te ocasiona sentimientos encontrados, es normal que te sientas culpable o desleal hacia tu ser querido por estar avanzando hacia nuevas relaciones. También es normal revivir algunos de los síntomas del duelo durante los cumpleaños, los aniversarios, las fiestas y otras épocas especiales.

Puedes perder y perderás. Perderás seres queridos. Perderás relaciones importantes. Y, desde luego, perderás salud.

Así que llora, tropieza, levántate, vuelve a tropezar y vuelve a levantarte.

VIVE.
No te pierdas TÚ.

david-lanzasDavid Lanzas Fernández-Martos

Psicólogo Sanitario

LinkedIn

dlanzas@fundacionalavareyes.com

Fundación María Jesús Álava Reyes: 91 083 77 81

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