Si insultas a otros conductores puede que tu hijo fracase en la vuelta al cole. Colaboración con ElMotor de El País

La conducción agresiva genera estrés, ansiedad y malos comportamientos en los niños. Ocho claves para que el regreso a las aulas no sea un desastre.

Sergio Amadoz · 14/09/2016

No grites en el coche - Silvia Álava

La vuelta al cole está hecha. Desde ayer, con la apertura de las aulas en Extremadura y Melilla, todos los niños de Infantil y Primaria están ya en clase. Y el coche se transforma ahora en lugar de convivencia condensada. Mucha vida en pocos kilómetros.

Todas las mañanas, en medio del tráfico, el viaje hacia la escuela puede ser una costumbre entretenida, una rutina aburrida e, incluso, un pequeño drama para el pequeño y su familia. Aquí tienes ocho claves para que el desplazamiento hacia las obligaciones diarias no sea un desastre.

1. SALIR CON TIEMPO

Para empezar el dia, nada de prisas. Los madrugones cuestan esfuerzo, pero merece la pena levantarse diez minutos antes. “Vamos a salir con tiempo para que cuando nos pille el atasco o nos encontremos los semáforos en rojo no suframos los nervios de que no llegamos, porque esa ansiedad que llevamos al volante la estamos transmitiendo a los niños”, explica psicóloga infantil Silvia Álava.

“Y nada de expresiones como estas: ‘¡Venga que llegamos tarde!’, ‘¡Mira que te lo tengo dicho!’, ‘¡Así no podemos seguir…!’. Esas son frases prohibidas”, añade.

2. INTERÉS HACIA EL NIÑO

A veces, al volante, el niño nos cuenta algo y no le prestamos suficiente atención porque vamos pensando en nuestras cosas. “No se sienten respaldados, no sienten que su mundo tenga validez”, advierte el psicólogo Alberto Fraile, del Instituto de Investigación Psicológica (IIP).

Debemos hacer lo contrario: centrarnos en lo que va a acontecer a continuación: “Qué cosas va a aprender, qué es lo que le haría ilusión… La idea es enfocar la conversación sobre ellos”. Y hacerlo siempre en positivo, en opinión de Álava: “¿Qué vas a hacer?’, ‘¿Con quién vas a jugar?’, ‘Seguro que va a ser un buen día…”.

3. APROVECHAR PARA HABLAR
Con la vuelta al cole, este trayecto en coche (aunque sea corto) se convierte a veces en una de las pocas oportunidades para hablar. “Es un tiempo que el niño puede hablar de sus cosas y que nosotros lo podemos ir modelando, enseñarle cómo enfrentamos la realidad de la vida”, sostiene Fraile.

Pero no está de más poner la venda antes de la herida. Así lo cree el psicólogo de Idealoga Eduardo Villalobos: “Lo más importante es que el niño se sienta apoyado. Y si el padre va estar muy atento a la conducción, es importante que el niño sepa que papá no le va a poder hacer caso del todo”.

4. NADA DE CONVERSACIONES IMPORTANTES
Leído el punto anterior, parece evidente que hay que hablar durante la vuelta al cole, pero no de todo. “Uno de los errores que cometemos en el coche es hablar de cosas importantes”, cree Silvia Álava. “La comunicación no verbal es fundamental: nos sentimos más escuchados cuando nos miramos”. “Gran parte de la atención va a estar en la conducción, y no se va a poder atender al niño de la misma forma”, corrobora Villalobos.

5. SER UN MODELO PARA ELLOS
En el coche nos transformamos, y la agresividad al volante es un gran error que señalan todos los expertos. “La principal fuente de aprendizaje de un niño es el modelado, ellos copian a sus adultos de referencia. Los conductores agresivos están enseñando a sus hijos que ese modelo es válido”, dice Álava.

“Los niños ven, los niños hacen –corrobora Fraile–. Ellos están viendo cómo se enfadan mamá o papá, cómo hablan a otros conductores o cómo les contestan a ellos, así que cuando se enfaden van dan contestaciones similares”. “Y son formas comportamiento que las pueden llevar a otros ámbitos de su vida”, añade Villalobos.

6. NADA DE ESTRÉS: APRENDEN MENOS
Un asunto muy relevante en la vuelta al cole y probablemente poco conocido. El estrés afecta al aprendizaje. Se parte de una base que de por sí es negativa: “Si nosotros vamos estresados al volante, cosa que es muy habitual, los niños al final llegan estresados al cole”, analiza Álava.

Y eso trae consecuencias muy negativas: “Cuando el nivel de activación en el niño es alto (por una conducción agresiva, con miedo o con insultos), llega un punto en el que deja de aprender de la misma forma. Me imagino un niño con una mamá que insulta al conductor del coche de al lado. Si el nivel de activación aumenta mucho, durante la primera hora de clase aprenderá menos que si no hubiera ocurrido eso”, explica Villalobos.

7. JUGAR Y… NADA DE DEBERES

Por tanto, lo mejor que podemos hacer en el coche es hablar de lo bueno que va a traer el día o aprovechar para hacer juegos (palabras encadenadas, veoveo, palabras que empiecen por una letra…). “Estamos entreteniendo al niño, favoreciendo la fluidez verbal y recuperando información del cerebro”, argumenta Silvia Álava. Pero eso no significa que haya que estudiar en el coche. “No es el momento ni el lugar. Aparte de ponerse nervioso, el niño aprende que puede cumplir con su obligación en el último momento y haciendo cualquier chapucilla”.

8. TÉCNICAS DE RELAJACIÓN
Si hemos cumplido todo lo anterior, para rematar un trayecto en calma en plena vuelta al cole podemos aprovechar para hacer algunos pequeños ejercicios de relajación. “Una técnica muy buena es la respiración diafragmática: hacer en el coche respiraciones profundas para llegar todos mucho más tranquilos”, concluye Álava.

FUENTE: El Motor

Volver al trabajo (y sobrevivir en el intento) Por Gema Valenzuela

Vuelta al trabajoTras estas semanas de merecidas vacaciones, se avecina la vuelta al trabajo. Esto implica cambios no muy agradables: madrugar, asumir de nuevo responsabilidades, atascos… en definitiva, un cambio de 180 grados que no siempre es fácil asumir.

Algunas de las cosas que pueden ocurrir los días previos a la incorporación al trabajo, es que tengamos problemas para conciliar el sueño, demos vueltas a la cabeza a lo que nos espera y estemos más irritables y tristes porque como dice la canción: “el final del verano, llegó”. Con este panorama, la montaña de papeles que imaginamos sobre nuestra mesa de trabajo puede impedirnos ver el lado positivo, y la manera más saludable de comenzar otra vez tras las vacaciones.

Veamos algunas claves importantes a tener en cuenta:

  1. Volver a tener una rutina es importante: El orden en los horarios, comidas y hábitos es fundamental para el ser humano, por eso muchas veces el caos típico de las vacaciones puede generar más estrés de lo que parece. No lo idealices.
  2. Soltar las vacaciones cuesta: Acepta que es normal tardar unos días en volver a coger el ritmo del que llevamos tiempo desconectados. Te acostumbrarás antes de lo que crees, hasta entonces, puedes recrearte tranquilo con tu álbum de fotos del verano o contando las anécdotas que te ha traído este caluroso periodo vacacional.
  3. Aquí y ahora: Tras darnos este margen de tiempo y despedirnos temporalmente del verano, céntrate en el nuevo día que tienes por delante. De nada va a servirte quedarte anclado en pensamientos como: “con lo bien que estaba y ahora fíjate…” “es horrible madrugar y enfrentarme a esto…”. Cámbialos por: “se estaba bien en vacaciones, pero ahora empieza una nueva etapa de la que también puedo disfrutar”.
  4. No seas muy exigente contigo mismo: En la medida que tú trabajo te lo permita, ponte objetivos pequeños los primeros días.
  5. Mira el donuts en lugar de al agujero: Recuerda que te da pereza la rutina pero tienes un sitio al que volver. El tiempo de ocio es valorado en la medida en que hemos estado meses trabajando. Valóralo, porque no todo el mundo tiene esa suerte.
  6. ¿Se puede ir contento a trabajar?: Como dice Mª Jesús Álava Reyes en su libro “Trabajar sin sufrir”, “Si nos pasamos dos tercios de nuestra vida trabajando, merece la pena que aprendamos a disfrutar de nuestra profesión”. La rutina laboral te ofrece también oportunidades gratificantes, como tomar un café distendido con tus compañeros, o el orgullo de ver un proyecto profesional cumplido.

 

Tu actitud ante la vida depende de ti, recuerda que sigue siendo posible disfrutar de pequeños detalles que te hagan sentir bien y enriquecer con ellos el día a día. Hacer deporte, comer sano, disfrutar de tu gente o realizar esa actividad que desde hace tiempo deseas… no tiene fecha en el calendario.

Gema ValenzuelaSi quieres realizar alguna consulta en relación a tu vuelta al trabajo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Gema Valenzuela

Psicóloga Sanitaria

LinkedIn

Fundación María Jesús Álava Reyes

91 083 77 81 91 083 77 81